Las ideas se materializan cuando ponemos manos, mente y corazón a la obra. Es un proceso y un camino que si se comparte con el equipo de trabajo, potenciará al grupo, a los recursos y a la organización.
Para ello, es importante utilizar las herramientas adecuadas, dar(se y le) el tiempo adecuado al proceso, trabajar en equipo y gestionar los recursos, los momentos, nuestras emociones, las fortalezas y debilidades que tengamos, nutrirnos de los aprendizajes previos y desarrollarnos día a día, midiendo nuestros logros e impactos, y fortaleciendo nuestros proyectos.